La motivación de los participantes es un tema central en el deporte porque es una de las variables psicológicas más relevantes en relación a la práctica deportiva, ya que influye en los demás procesos mentales. Por ello no es extraño que sea un concepto ampliamente investigado dentro de la Psicología del Deporte. Motivación se puede definir (elijo una definición entre las muchas existentes) como "la fuerza que orienta una acción hacia un objetivo". Siguiendo esta definición se hace evidente que la motivación tiene dos dimensiones:

-          Dirección del esfuerzo: se refiere a los objetivos o las situaciones que una persona persigue o por las cuales se siente atraído.

-          Intensidad del esfuerzo: se refiere a cuánto esfuerzo (traducido en tiempo y energía) dedica la persona en una situación particular.

Resulta esencial tener en claro a donde se quiere llegar si es que no se quieren gastar energías inútilmente, es por ello que el planteamiento de metas resulta imprescindible. Las metas focalizan la atención y el esfuerzo hacia un objetivo específico.

Se ha comprobado que la adecuada implementación de un programa de metas (como cualquier buena planificación) ahorra tiempo y energías porque:

  • Moviliza y da dirección a los esfuerzos. Evita que las energías se dispersen, centraliza la atención.
  • Prolonga la persistencia del esfuerzo. Si se plantean metas a corto plazo que conduzcan hacia un objetivo mayor el hecho de cumplir con cada uno de estos escalones produce bienestar y hace que uno encare la próxima etapa con la confianza renovada.
  • Dirige la atención a los estímulos relevantes de la tarea (a lo que se debe hacer en ese momento).
  • Fomenta el aprendizaje de nuevas estrategias para alcanzar el objetivo.

Por ello, para que la motivación no decaiga es importante tener en claro a donde se apunta con el trabajo que se está realizando. Cuando se pierden de vista los objetivos es factible que se trabaje sin rumbo y se pierda el sentido de lo que se hace.

 

Etapas

La realización de un programa de metas consta de tres pasos básicos:

  • Preparación y planeamiento: incluye:

- la evaluación del estado actual (tanto de habilidades que se poseen como de necesidades),

una predicción sobre el potencial que se pueda alcanzar,

- la definición de los objetivos, y

- la elección del proceso que se va a seguir para alcanzarlos.

  • Implementación: enseñar y desarrollar las habilidades que se quieren alcanzar.
  • Seguimiento y reevaluación: evaluar si se alcanzaron los objetivos, analizar si el planteo original era adecuado (quizás era muy fácil o muy difícil) y realizar las correcciones y ajustes necesarios.

Es importante señalar que la evaluación del plan se debe realizar periódicamente para monitorear el proceso y realizar reajustes en caso de que sea necesario. Esto es preferible a esperar al final del proceso para ver si hubo éxito. Si bien debe haber cierta flexibilidad, esto no quiere decir que haya que "abandonar el barco" ante la primer dificultad, para alcanzar lo que uno quiere es muy importante la persistencia y el seguimiento del programa. Es mucho más sencillo plantear las metas que ser persiste en alcanzarlas. No hay que olvidar que el plan requiere un tiempo para desarrollarse y que los resultados pueden tardar en aparecer.

Además, aprender a plantear metas que sean útiles para uno también requiere tiempo y quizás la guía de alguien con mayor experiencia o conocimiento. Si las metas planteadas eran muy difíciles pueden volverse en contra de uno como un boomerang, minando la autoconfianza y disminuyendo la motivación (más sobre esto en el artículo "La percepción del éxito y el fracaso en el deporte").

 

Áreas de implementación

Se pueden plantear objetivos para cualquiera de los componentes que hacen a un deportista o a un equipo. Se pueden plantear metas tanto a nivel individual como grupal en:

  • Habilidades técnicas: por ej., dribbling, diferentes formas de pegar la bocha.
  • Conocimientos tácticos: por ej., entender que se rol se debe cumplir según el planteo que el técnico proponga, o como contrarestar un planteo del rival.
  • Capacidad física: por ej., resistencia aérobica, fuerza.
  • Habilidades psicológicas: por ej., concentración, manejo del estrés y la ansiedad, comunicación.
  • Cohesión de grupo: por ej., clima grupal, integración, liderazgo, roles.
  • Disfrute: si bien es el más difícil de medir se puede plantear como objetivo hacer la práctica atractiva y divertida. Por ejemplo, muchos deportistas recuerdan con más cariño a los Preparadores Físicos que introducen variaciones en la rutina, independientemente del esfuerzo físico que deban realizar.

 

Más allá del deporte

No hay que limitar el planteo de metas solo al ámbito deportivo sino que se puede utilizar para cualquier aspecto de la vida, ese libro que uno siempre quiso leer (o escribir) pero que nunca tuvo el tiempo necesario, ese hobby que queda eternamente rezagado o los objetivos profesionales que uno tenga. Todos se pueden beneficiar planteado objetivos paso a paso, perseverando, sin querer hacer todo hoy sino cumpliendo las etapas de un modo realista de acuerdo con las posibilidades de cada uno. Así uno seguramente logrará enriquecer su experiencia de vida e irá por el camino de la autorealización y el desarrollo personal.

 

Este es el primer artículo de una serie de tres sobre metas. Los invito a continuar la saga con "Motivación: ¿Tiene en claro sus metas? (Parte II) - Lineamientos para el planteo de metas") y el arriba mencionado "La percepción del éxito y el fracaso en el deporte", donde encontrarán mayores aplicaciones prácticas.