A pesar de que la idea de que la Psicología del Deporte es para "deportistas problemáticos" lentamente va desapareciendo todavía parece necesario aclarar algunos puntos sobre esta disciplina.

 

Según la American Psychological Association (Asociación Psicológica Americana), la Psicología del Deporte y de la Actividad Física consiste en el estudio científico de los factores psicológicos que están asociados con la participación y el rendimiento en el deporte, el ejercicio y otros tipos de actividad física.

Los profesionales de la psicología del deporte se interesan por dos objetivos principales:

a) ayudar a los deportistas a utilizar principios psicológicos para mejorar su rendimiento.

b) comprender cómo la participación en el deporte, el ejercicio y la actividad física afectan al desarrollo psicológico del individuo, su salud y bienestar a lo largo de su ciclo vital.

Entonces no es solo para el deportista de alto rendimiento sino que la Psicología del Deporte estudia a todas las personas que se encuentran en una situación deportiva, tanto los deportistas como el entrenador, los demás integrantes del cuerpo técnico, familia, dirigentes, árbitros, público, periodistas, etc., y de las diferentes interacciones que se lleven a cabo entre ellos, con el fin de hacer la experiencia deportiva más completa y sana para todos.

Esta disciplina incluye como una rama a la Psicología de la Actividad Física que estudia el comportamiento de las personas en relación con el ejercicio u otras formas de actividad física. Esto incluye a niños, jóvenes, adultos y ancianos, tanto de poblaciones "normales" como especiales.

 

En la definición presentada se puede notar la diferencia con la Psicología Clínica tradicional que está orientada a realizar un tratamiento con un paciente que padece de determinados síntomas. Es decir, en el enfoque clínico tradicional se habla de patología.

Como quedó señalado, en la Psicología del Deporte se trabaja, por un lado, en pos de mejorar el rendimiento deportivo, es decir, no necesariamente en presencia de una enfermedad, sino con una persona que busca superarse en una situación deportiva. Para ponerlo claramente, el psicólogo en el ámbito deportivo no va a "tratar locos" sino que intenta ayudar a las personas desarrollarse dentro del deporte.

 

Existen muchos aspectos que estudia la Psicología del deporte, por ejemplo:

-          la motivación, la concentración, la autoconfianza.

-          el entrenamiento en habilidades mentales (destacándose la visualización), el fortalecimiento mental.

-          el nivel de ansiedad y activación ante la competencia; el manejo de  presiones internas y externas.

-          el planteamiento de metas.

-          el manejo de las emociones y el aspecto anímico.

-          la comunicación grupal, la cohesión del grupo y el trabajo en equipo.

-          las pautas de convivencia y el respeto por las autoridades, los compañeros y los rivales.

-          la incorporación de valores como la solidaridad, el fair play y el espíritu competitivo.

-          la disciplina, el autocontrol  y el conocimiento de los reglamentos.

-          la aplicación de estrategias de modificación de actitudes y comportamientos inadecuados.

-          adicciones y trastornos de la alimentación (aquí nos metemos en un ámbito clínico).

-          la iniciación deportiva.

-          orientación a padres con el fin de hacer que la participación de sus hijos en deportes sea lo más placentera, enriquecedora y completa posible.

-          el concepto de éxito-fracaso.

-          la prevención y recuperación psicológica de lesiones.

-          el retiro de la actividad deportiva.

 

Los aspectos señalados se pueden trabajar tanto a nivel grupal como individual, y se eligen de acuerdo con el interés, las necesidades y/o los pedidos que presenten el cuerpo técnico, el equipo o algún jugador en particular. Se pueden realizar evaluaciones grupales o seguimientos individuales, para ello el psicólogo cuenta con diversas herramientas (charlas, entrevistas, cuestionarios, tests, técnicas, etc.) que han sido desarrolladas y diseñadas mediante la investigación científica.

La forma de trabajo es variable, se puede realizar con el psicólogo integrado al cuerpo técnico de modo similar al médico o el preparador físico, es decir, como un colaborador del entrenador, o con el psicólogo como un asesor externo. Puede haber intervenciones directas psicólogo-deportista o se puede trabajar "a través del entrendor" como definió Sergio Vigil alguna vez por televisión. El psicólogo puede preparar informes a pedido del entrenador pero siempre manteniendo el respeto por la confidencialidad y el secreto que la ética profesional le impone para establecer el clima necesario de confianza para desarrollar su labor.

 

En la preparación mental no existe una fórmula mágica, cada situación deportiva y cada deportista particular van a tener sus propias demandas y necesidades que deben ser estudiadas individualmente y que el psicólogo debe conocer. Por ejemplo, un deportista antes de una competencia puede estar muy ansioso y puede ser recomendable que realice ejercicios de relajación (si es que los ha practicado previamente) para que no consuma energía innecesariamente antes del comienzo del partido. Un compañero de él puede, por el contrario, estar medio "dormido" y lo que probablemente necesite son ejercicios de activación para alcanzar su nivel energético óptimo para la competencia. Lo ideal, aunque sea muy difícil de realizar, es el trabajo diferenciado, aún dentro del mismo equipo. Acá el trabajo del psicólogo toma un rol educativo, es importante ayudar a los deportistas a conocerse y que aprendan diferentes técnicas psicológicas, entonces llegado el momento puede "automonitorearse" y decidir que es lo que necesitan.

 

Si bien no es indispensable que el psicólogo tenga experiencia como deportista sí es necesario que conozca las reglas del deporte en el que trabaje así como que incorpore los códigos, la jerga y la cultura de ese deporte y de la institución en la que trabaja. Esto se logra estando en el campo, observando competencias y entrenamientos, conversando con los participantes, recavando información con los expertos (deportistas, ex-deportistas, entrenadores) sobre las exigencias psicológicas de su deporte, etc. En esto también se diferencia el deportólogo del psicólogo clínico que está en su consultorio esperando un paciente, el rol en el deporte demanda una participación más activa.

 

Como la Psicología del Deporte es el estudio y la aplicación de principios de la psicología general a un ámbito delimitado (el deportivo) muchas de sus técnicas y principios se pueden aplicar a cualquier aspecto de la vida donde alguien tiene que desempeñarse, con la búsqueda del bienestar y la autosuperación personal como fin último.