Las cábalas forman parte del folklore deportivo
a todo nivel. ¿Quién no se encomendó alguna vez a una cábala o realizó algún
ritual antes de salir a jugar un partido importante? No hay que olvidar que las
cábalas son, en el fondo, supersticiones y que estas están firmemente
arraigadas en la cultura popular de cualquier sociedad humana.
En este artículo intentaremos profundizar en el
tema de las cábalas, los talismanes, los rituales, las supersticiones y sus
implicancias psicológicas, por ejemplo, su relación con la confianza. También
haremos una distinción entre las cábalas y las denominadas "rutinas
pre-tarea".
En lugar de partir de alguna definición
científica del término, que bien podríamos obtener de un autor como B.F.Skinner
(uno de los padres de la psicología comportamental) iremos delimitando su
significado a lo largo del artículo.
La primera cuestión que resulta enigmática es
¿por qué uno cumple una cábala? A primera vista lo más obvio resulta contestar
"porque funciona". Por lo general, uno repite algún acto (ponerse
determinada ropa interior, decir una palabras mágicas, tocarse alguna parte del cuerpo, etc.) que en alguna otra
circunstancia se asoció con un resultado positivo (una victoria, una actuación
destacada, un golpe de suerte) o que alguien le enseñó que debe hacerse (de allí la transmisión cultural), por ejemplo, el
famoso "toco madera".
Pero, ¿realmente alguien cree en estos intentos
desesperados por volcar a los dioses del deporte de nuestro lado? Miles de
ejemplos nos prueban que sí. Aunque la gente intelectualmente los nieguen o los
minimizen, a nivel de comportamiento los cumple.
¿Qué influencia puede tener que toda la familia
se acomode en los mismos asientos en Buenos Aires si el partido se juega en
Kuala Lumpur? Seguramente esta gente es defensora a ultranza de la Teoría del
Caos de la cual se puede derivar como premisa aquella frase que dice "todo
tiene que ver con todo" y que si una mariposa aletea en el Amazonas se
puede producir un tifón en las costas de China…
¿Es esta la mejor explicación posible? Probablemente
no. Más allá de invocar a la suerte, ¿qué otra función tienen las cábalas? Por
lo general, sirven para reducir la ansiedad que una situación nueva produce, en
un intento por controlar y hacer más familiar un escenario que resulta novedoso
y desconocido (el futuro). También se utilizan, por los mismos motivos, con la
intención de aumentar la confianza (si me senté en este lugar del banco de
suplentes la vez pasada y ganamos seguramente si lo repito volveremos a ganar).
Sin embargo, surgen problemas cuando uno
depende excesivamente de las cábalas, ¿qué sucede cuando por algún motivo uno
no la puede cumplir? ¿Qué pasa cuando se extravía el amuleto? ¿Cuándo llega
tarde o está enferma la persona a la que hay que frotarle la cabeza? Si uno se
había vuelto muy dependiente de ese ritual para regular su ansiedad y darle un
impulso extra a la confianza se puede producir una hecatombe. Un buen ejemplo
de esto se puede ver en la película "El fanático" donde el personaje
que encarna Wesley Snipes pierde su amuleto de la suerte y consecuentemente su
efectividad bateando. Por ello también se dice que las cábalas en el fondo
muchas veces evidencian una falta de confianza, si uno depende de un amuleto
para ganar, ¿para qué entrenó y se preparó? Partimos de la premisa de que, si
bien la suerte ocupa su lugar en cualquier competencia deportiva, el trabajo
preparatorio que se realiza tiene, entre otros objetivos, la intención de
minimizar la influencia del azar. Entonces, las cábalas son también un intento
de controlar lo que se nos escapa, lo que está fuera de nuestro control.
Tomaremos, como excepción, un ejemplo del
fútbol por ser este reciente y bastante conocido. Existe una delgada línea
entre hacer los "cuernitos" ante cada ataque rival y el "paso a
paso" que levantó como bandera el director técnico Carlos
"Mostaza" Merlo durante la campaña que llevó a Racing Club al
campeonato en el Torneo Apertura 2001. Los "cuernitos" son claramente
una cábala que cumple las caracterísiticas que ya se describieron. El
"paso a paso", en cambio, intenta evocar un estado mental
determinado, resume una idea que se quiere transmitir. En este caso el mensaje
sería algo así como "el camino hacia el campeonato se irá construyendo
dando un paso a la vez, por eso nos tenemos que concentrar en este partido, en
este momento (aquí y ahora) y no adelantarnos demasiado".
Esto seguramente lo aprendieron
de la manera más difícil los alemanes durante el Mundial de Kuala Lumpur 2002.
El entrenador alemán Bernhard Peters dijo antes del encuentro con España,
"Los vencimos dos veces el mes pasado [en un par de amistosos jugados en
España] y estamos confiados en conseguir otra victoria. No los vemos como una
amenaza". Debe haberse arrepentido de lo dicho cuando faltando 10 minutos
iban 3-0 abajo. Finalmente los ibéricos ganaron el partido 3-2. Podemos
hipotetizar que subestimar al rival y pensar en la final del torneo antes de
terminar la primera ronda hicieron que la predisposición mental para ese
partido no fuera la adecuada y esto afectara el rendimiento. También podemos
suponer que aprovecharon la oportunidad para aprender lo que Merlo nos enseñó
(una de las ventajas de ser argentinos).
La delgada línea a la que hacía
referencia se cruza cuando una
frase, como el "paso a paso", pasa a ser simplemente palabras
"huecas" que se dicen por decir y no porque se intente evocar un
significado en particular, es ahí cuando se transforma en una cábala. Quizás
algo de esto intuyó Merlo cuando dijo "se acabó el paso a paso", es
probable que haya percibido que sus palabras ya no tenían el mismo efecto sobre
sus jugadores y que era necesario cambiar el discurso porque la situación, a
pocas fechas de terminar el torneo, ya requería de otra mentalidad.
Las rutinas
pre-tarea se llevan a cabo para alcanzar la predisposición y el estado
mental y físico adecuados para la actividad que se quiera realizar. Se
denominan "pre-tarea" porque se pueden utilizar no solo para los
partidos, sino que también uno puede desarrollar una rutina pre-entrenamiento
para encararlo lo más concentrado posible y así poder sacar el mayor provecho. Existen
diversas rutinas que uno puede desarrollar, estas pueden incluir el
procedimiento que uno utiliza para vestirse, lo que uno se dice a si mismo
durante el calentamiento precompetitivo, realizar ejercicios de visualización
previos a la competencia, escuchar música especialmente elegida para la
ocasión, etc. Incluso lo que se hace la noche anterior al partido puede estar
incluido dentro de una rutina pre-tarea. El objetivo es estar desde el minuto
cero del partido lo más concentrado y con el equilibrio emocional necesario
para jugarlo.
Una vez más debemos trazar la
diferencia entre las cábalas y las rutinas: la superstición controla al atleta, pero el atleta controla la rutina.
La superstición es rígida, irracional y el atleta depende de ella. Por otro
lado, el deportista debe desarrollar una rutina que permita cierta flexibilidad
ante circunstancias fortuitas, como puede ser llegar tarde a la cancha y tener
menos tiempo para prepararse, y que sea significativa para él. Esto implica que
la rutina que sirve para un jugador puede no servir para otro, esto puede
generar problemas en un deporte de equipo como el hockey ya que un deportista
puede preferir escuchar música movida en el vestuario mientras que otro quizás
se sienta mejor estando tranquilo y relajado. Las rutinas pueden evolucionar
con el tiempo y lo que le servía a una jugadora en un torneo puede ya no ser
significativo al año siguiente.
Entonces, las rutinas pre-tarea
sirven no solo para regular la ansiedad
y demás emociones y para aumentar la
confianza, sino también para focalizar
la atención y alcanzar así el estado
óptimo para el rendimiento.
Como se señaló al principio, las cábalas y las supersticiones están
incorporadas a la cultura deportiva, e inclusive a nuestra vida diaria, por
ello tampoco hay que ser demasiado extremista criticando las cábalas ni
sentirse culpable porque uno utilice algún amuleto de la suerte.
Este artículo cierra una serie
de notas que se inició con aquellas dedicadas a la concentración. Como siempre,
quedan invitados a contactarme por cualquier duda que puedan tener o comentario
que quieran realizar.